Una exposición y un libro reconstruyen el vínculo entre las tradiciones rurales ucranianas y las vanguardias artísticas del siglo XX
Publicado por Rodovid Press, Village to Modern propone una revisión profunda de la historia del arte ucraniano: lejos de considerar el arte popular y el modernismo como mundos separados, el libro demuestra cómo las tradiciones visuales campesinas moldearon algunas de las corrientes más innovadoras del siglo XX.
La publicación acompaña la exposición homónima inaugurada en The Ukrainian Museum de Nueva York, curada por Peter Doroshenko y Oksana Semenyk, con un ensayo principal de la historiadora del arte Myroslava Mudrak. El proyecto reúne obras de artistas de distintas generaciones para mostrar cómo bordados, cerámicas, ornamentación rural y artesanías tradicionales influyeron directamente en el desarrollo de la vanguardia ucraniana y del modernismo internacional.
El libro conecta figuras centrales como Kazimir Malevich, Alexandra Exter, Sonia Delaunay, Vasyl Krychevsky, Vasyl Yermylov y Hanna Sobachko-Shostak con las tradiciones visuales del mundo campesino ucraniano. Según los curadores, el objetivo no es presentar el folclore como una reliquia estática, sino como una fuerza creativa viva que redefinió el lenguaje artístico moderno.
Uno de los aspectos más importantes de la publicación es su enfoque descolonizador. Durante décadas, gran parte de estos artistas fueron absorbidos por narrativas imperiales rusas o soviéticas que minimizaron el papel de Ucrania en la construcción de las vanguardias europeas. Village to Modern se inserta en una corriente reciente de investigación que busca devolver contexto cultural y territorial a artistas históricamente etiquetados simplemente como “rusos”.
El catálogo muestra además cómo las formas geométricas, patrones textiles, colores rurales y símbolos ornamentales de la cultura popular ucraniana anticiparon recursos visuales luego asociados al cubismo, suprematismo y diseño moderno. La relación entre tradición y experimentación aparece así como un diálogo continuo, más que como una ruptura entre pasado y modernidad.
Diseñado por Volodymyr Gavrysh y editado en formato bilingüe inglés-ucraniano, el volumen de 144 páginas funciona tanto como catálogo de exposición como ensayo visual sobre la continuidad cultural ucraniana.
Sobre el libro, traducción de la descripción editorial:
“El Museo Ucraniano de Nueva York inauguró la exposición Village to Modern, que permanecerá abierta hasta el 24 de agosto de 2025. Los curadores de la exposición —Peter Doroshenko, Oksana Semenyk y Myroslava Mudrak, autora del ensayo— exploran en el catálogo los contextos de la tradición popular y rural, así como las prácticas de artistas profesionales.
Peter Doroshenko escribe: ‘El arte popular ucraniano influyó significativamente en la trayectoria del arte ucraniano durante los primeros sesenta años del siglo XX. A través de las obras de los Burliuk, Delaunay, Exter, Hnizdovsky, Krychevsky, Malevich, Siniakova, Sobachko-Shostak y Yermylov, la simbiosis entre la artesanía tradicional y la innovación modernista revela un vibrante entramado cultural que no solo celebra una rica herencia, sino que también la redefine dentro del contexto del arte contemporáneo. Esta síntesis entre pasado y presente continúa resonando en la narrativa de la identidad artística ucraniana.’”

