Identidad ucraniana: una construcción histórica frente al intento de negación

En esta columna, Manuel Férez aborda la formación de la identidad nacional ucraniana moderna desde una perspectiva histórica y académica, apoyándose en el trabajo de especialistas como el historiador David R. Marples. Lejos de ser un fenómeno reciente, la identidad ucraniana aparece como el resultado de procesos largos, marcados por traumas colectivos, disputas naºrrativas y experiencias compartidas.

Uno de los ejes centrales es el Holodomor, presentado no solo como una tragedia histórica, sino como un punto de inflexión que consolidó una memoria colectiva diferenciada respecto de Rusia. Tras la independencia de 1991, este episodio se transformó en un elemento clave para afirmar una narrativa nacional propia.

En ese marco, la identidad ucraniana no se entiende como un dato dado, sino como una construcción dinámica que también responde —y resiste— a intentos de negación o reinterpretación externa. La disputa no es solo territorial o política, sino profundamente histórica y simbólica: definir qué es Ucrania implica también definir qué no es.